CONSTRUCCIÓN DE LA ESCUELA NACIONAL FLORESTAN FERNANDES
COORDINACIÓN POLÍTICA Y PEDAGÓGICA DE LA ENFF
Brasil
La Escuela Nacional Florestan Fernandes (ENFF) nació como centro de formación política del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST). Desde antes de su inauguración, el 23 de enero de 2005, fue soñada y planificada desde mediados de 1995 por varias generaciones de militantes preocupados por la formación política de la clase trabajadora, aún devastada por el modelo neoliberal impuesto en nuestro continente latinoamericano y caribeño a partir de la década de 1990.
En el contexto del desmantelamiento de las organizaciones y movimientos sociales y sindicales, el MST entendió que la formación de cuadros y la multiplicación de militantes juega un papel central en la estrategia de acumulación de fuerzas en la lucha de clases.
Es fundamental considerar que la preocupación con la formación política e ideológica siempre estuvo presente desde la génesis del MST. Nacimos y crecimos como una organización política que siempre estuvo comprometida con los procesos de formación. Para ello se han construido innumerables espacios, centros y escuelas de formación. Hay cerca de 40 centros de formación repartidos por innumerables territorios de la reforma agraria.
En el proceso de construcción de la estructura física de la Escuela Nacional, el primer aspecto que debemos considerar son los diferentes pilares, en grosor y profundidad, que sustentan una obra. Los pilares también pueden tomarse aquí como metáfora de otro proceso que se estaba erigiendo al construir la Escuela Nacional Florestan Fernandes, sin el cual no tendríamos la obra ni los objetivos para los que fue concebida. Veámoslos:
- a) Campaña Nacional: en 1998, se lanza una campaña nacional para la construcción de una nueva sede de la ENFF, que pasa a ser vista como uno de los principales símbolos de la lucha y del futuro del MST. La construcción de la ENFF es comunicada a todos los trabajadores organizados, militantes, dirigentes y amigos del MST, simbolizando la síntesis de la acumulación de experiencias del MST en el campo de la praxis organizativa, de la educación y formación político-ideológica, de la cultura y de los valores. Además de formar parte de la organización interna, la Campaña también se convierte en un instrumento para cualificar la relación del MST con los diversos sectores de la sociedad brasileña e internacional.
- b) Trabajo voluntario: En el MST, el trabajo es visto como una dimensión importante en la formación del ser social; el trabajo como creación de vida, porque permite al ser humano pensar en el fin, en los medios y apropiarse de los resultados del trabajo concreto. Para este proceso de trabajo, fueron trabajadas cerca de 12.000 horas por 1.000 personas (927 hombres y 63 mujeres), representantes de 112 asentamientos y 230 campamentos, que se organizaron en 25 Brigadas de Trabajadores y Trabajadoras Voluntarios, representando a 20 de los 23 estados en los que el MST está presente. Fue realmente un esfuerzo conjunto nacional. Las Brigadas de Trabajo Voluntario fue el nombre que el MST eligió para los grupos de trabajadores de los asentamientos y campamentos de la reforma agraria que los estados organizaron para contribuir a la construcción de la ENFF.
- c) Internacionalismo: la práctica del internacionalismo también se estructuró como uno de los pilares del proceso de construcción. En total, se organizaron 90 comités de amigos en numerosos países con el objetivo de recaudar fondos para poner en marcha la obra. Junto con los fondos, también se crearon brigadas internacionalistas para contribuir al proceso de construcción de la Escuela.
- d) Solidaridad: en la tarea de construir la escuela también se desarrolló la práctica de la solidaridad. Según ella, el ejercicio de la solidaridad, como proceso de formación llevado a la práctica, tal como se ejerce en todos los ámbitos del MST, no se restringió a la obra, sino que trascendió los muros de la ENFF. Se organizó en momentos que podrían haber sido de descanso, proliferando en toda la comunidad cercana, en forma de ayuda permanente a los más necesitados, construyendo casas, donando material sobrante, reformando, fabricando bancos y construyendo cobertizos para las fiestas de la iglesia del barrio, limpiando el campo de fútbol, construyendo y reformando la escuela pública del barrio y produciendo una huerta para la comida de los alumnos. La solidaridad se convirtió en la tónica del proceso de construcción. La ayuda mutua en la propia brigada de construcción, el aprendizaje colectivo y el trabajo solidario con la comunidad del barrio de Parateí, donde se encuentra la Escuela. La solidaridad se ha convertido en un valor muy significativo
- e) Objetivos de la ENFF: en el proceso de construcción y concepción de la ENFF, también fuimos formulando los objetivos de la Escuela, que podemos resumir de la siguiente manera:
1) Perseguir una práctica intelectual y política que le permita producir el máximo de conocimientos científicos necesarios para la transformación de la sociedad;
2) Estimular la organización social, política y económica para superar los desafíos internos de las áreas de reforma agraria;
3) Formar líderes que contribuyan a la construcción de una sociedad justa, fraterna, democrática e igualitaria;
4) Intercambiar conocimientos y experiencias con otras organizaciones de trabajadores rurales y urbanos;
5) Capacitar técnicamente a los militantes de la reforma agraria en las áreas de mayor necesidad para el movimiento.
Por último, cabe reconocer que los objetivos de la escuela forman parte de lo que Florestan Fernandes nos dejó como legado, al afirmar que “la grandeza de un hombre se define por su imaginación. Y sin una educación de primer orden, la imaginación es pobre e incapaz de dar al hombre las herramientas para transformar el mundo”.