FEMINISMO Y RELIGIOSIDAD: INSPIRACIÓN PARA ALGUNAS MUJERES SALVADOREÑAS

AMÉRICA ROMUALDO
Feminista, EL Salvador

Los movimientos de personas religiosas en El Salvador y su aporte a la denuncia de la represión e injusticia social.

En los años setenta en Latinoamérica, Centroamérica y específicamente El Salvador, se vivía una realidad marcada por la desigualdad e injusticia social, que dio lugar a ideas de cambio social basados en aspiraciones de que nuevas fuerzas políticas llegaran al poder, lo cual fue reprimido por medio de la fuerza de organismos policiales y militares. Estos momentos se caracterizaron por el cierre de cualquier forma de protesta, por lo que nace la necesidad en los sectores religiosos del país de incorporarse a la defensa de la población que está sufriendo esta represión, lo consideran parte de su cristianismo, en este contexto Monseñor Romero dice la frase “soy la voz de los sin voz”. Muchos sacerdotes y activistas religiosos fueron asesinados por su denuncia a las injusticias y la represión.

Es así, como en la lucha revolucionaria salvadoreña es vista naturalmente ligada a una lucha revolucionaria acompañada y en algunos casos liderada por actores religiosos. 

Movimientos de mujeres cristiana en la Resistencia Nacional

En los años noventa surgen formas organizativas de mujeres, entre las que se encuentra el Movimiento de Mujeres por la Dignidad y la Vida, que organizan su primera asamblea con la participación de 600 mujeres en 1990, con mujeres de comunidades vinculadas a la Resistencia Nacional (RN), uno de los cinco partidos políticos-militares que conformaban el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional). En la conformación de la primera asamblea de Las Dignas (Asociación de Mujeres por la Dignidad y la Vida), participaron juntas directivas de Comités Femeninos de Cabañas, Cuscatlán, Chalatenango, Usuluán, La libertad, San Miguel, de FENASTRAS, UNADES, la Iniciativa de Mujeres Cristiana, Asociación Salvadoreña de trabajadoras indígenas, mujeres de comunidades marginales y el comité de Madres (COMADRES).

Las Dignas, nacieron con la aspiración de contribuir a reestructurar el tejido social, en aquel momento que se vislumbraba la posibilidad de una salida negociada a la guerra. Emprendieron un camino en el que “en la rebeldía encontraron la fuerza para negar el mandato de la maternidad como único camino para ser mujer, y desde el feminismo transformaron sus cuerpos en territorios de autonomía exigiendo el derecho a ser felices; a vivir la sexualidad de manera plena y con libertad y tener una vida libre de violencia y discriminación”.

Es importante visibilizar a la iniciativa de mujeres cristianas como grupo fundador de las Dignas, una de las participantes de esta iniciativa me comenta que no está retomado por escrito el accionar de esta iniciativa que duró como 3 años, en este esfuerzo se juntaron mujeres de distintas denominaciones, teólogas feministas de la iglesia luterana, teóloga anarco feminista, mujeres de la iglesia bautista, teóloga anglicana, mujeres de comunidades cristianas de base, ellas querían reflexionar desde el feminismo para nutrir la teología, y abordar desde una visión teológica el aborto inspiradas por las católicas por el derecho a decidir, su máximo objetivo era contribuir a despatriarcalizar las iglesias y la idea de reivindicar que las mujeres desde sus visiones religiosas pudieran hablar de feminismo.

En las dignas, encontraron un espacio que les permitió hacer un recorrido organizativo desde sus enfoques.

Encuentro entre mujeres organizadas y el feminismo en El Salvador.

Asociaciones y colectivas feministas del nuevo milenio.

El fin de la Guerra y el periodo de construcción democrática de los años noventa, generó un espacio de articulación de asociaciones y grupos de mujeres, que en algunos momentos se habían creados por razones táctica y no por el convencimiento de la necesidad de luchas por los derechos de las mujeres, pero las mujeres organizadas de las diferentes fracciones políticas y de diferentes credos religiosos se sensibilizaron de la necesidad de luchas por sus propios intereses. Pero fue el movimiento histórico de movilización del pensamiento político de las mujeres denominado mujeres 94, el que articuló a grupos de mujeres para la construcción del primer diagnóstico situacional de las mujeres salvadoreñas y su primera plataforma reivindicativa. Y aunque existieron muchas tensiones especialmente en las problemáticas controversiales que se denominaron en la época como el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y derecho a decidir sobre nuestra sexualidad, pero aun así fue un momento de articulación de las mujeres salvadoreñas muy importante en la transición democrática salvadoreña, el feminismo aún no había sido aceptado por la mayoría de las mujeres organizadas que tenían una historia de lucha desde las ideas revolucionarias y desde su experiencia de trabajo de base que en muchos casos era muy cercano a lo religioso, como convicción o como estrategia.

Propuestas de acción en un nuevo contexto de conservadurismo y represión.

En la actualidad, existen avances en la visibilidad de los derechos de las mujeres en el marco legal y normativo en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, dicha normativa ha supuesto un profundo cambio del paradigma jurídico con enfoque en los derechos humanos de las mujeres. Pero también es necesario apuntar que estamos en un momento nacional e internacional con una tendencia a favorecer las ideas conservadoras y las prácticas represivas.

Por lo tanto, se hace necesario:

  • Fortalecer las alianzas entre mujeres de diferentes pensamientos, en función de los intereses específicos de las mujeres.
  • En el marco de la construcción de los valores democráticos fortalecer los esfuerzos de reflexión desde la Laicidad del Estado.
  • Generar ambientes propicios para que las mujeres hablen de sus experiencias vitales y religiosas.