RECUPERADO PARA EL PUEBLO
JOSÉ MANUEL MATO ORTEGA / MARÍA VANESSA SIBÓN RODRÍGUEZ
España
Entre junio de 2011 y enero de 2012 tuvo lugar en Cádiz la experiencia “Valcárcel Recuperado” (VR), enmarcada en el movimiento 15M, que fue condición de oportunidad. Aunque independiente de este y sin compartir exacta ni necesariamente los mismos protagonistas,estuvo en una de las coordenadas principales, para quienes suscriben, de aquel movimiento: la formación política y social.
Valcárcel es un edificio dieciochesco de 18.000m2 donado a “los pobres del pueblo de Cádiz” que durante gran parte de su existencia cumplió función de hospicio. A mediados del s. XX pasó a ser centro educativo y fue abandonado a finales de siglo por la administración, para que lo convirtieran en hotel, cosa que no ocurrió. Es uno de los edificios más grandes de la ciudad y del popular y señero barrio de la Viña por el que pasaron generaciones de gaditanos y gaditanas. Su abandono representaba una herida en el barrio y en una ciudad que sufre una de las tasas más altas de desempleo de España y una crisis perpetua desde finales de los años 70.
La okupación de Valcárcel a mediados de 2011, en un contexto propicio de la opinión pública, muestra rasgos que cualquier movimiento social debe tener: no aterrizar en la zona sino ser parte de la misma, hablarle al pueblo en un lenguaje que entienda; una parte del grupo impulsor ha estudiado en el colegio y lo sienten como suyo, el proyecto rehuye de la etiqueta okupa y crea un lenguaje nuevo: “Valcárcel Recuperado para el Pueblo”. La política desde el minuto uno es de puertas abiertas, con una asamblea inicial de cientos de personas que no han participado en la fase conspirativa ni han sido activas en el 15M. Allí mismo se establece una estructura fuerte de funcionamiento basada en grupos de trabajo abiertos que filtrarán las propuestas a la asamblea general, órgano decisorio. Los grupos de trabajo y los diferentes proyectos y actividades que acoge VR funcionan de manera autónoma desde que son aprobados. Pronto se establece una rutina de participación que media en las 250 personas diarias entre ensayos de grupos de carnaval y otros estilos, biblioteca, escuela infantil, tareas de reparación (materiales cedidos por empresas locales del sector), conciertos, tienda libre, boxeo, maternidades conscientes, conferencias, talleres de idiomas, de yoga, reuniones de colectivos, Museo del mar, celebraciones de cumpleaños infantiles y un largo etcétera, en el que destacamos eventos que demuestran que en muy poco tiempo se convirtió en una referencia: campeonato andaluz de kárate, encuentro nacional de abogados críticos, reunión provincial evangelista o encuentro de migrantes. En el momento del desalojo estaba gestándose un proyecto de Universidad Popular y un Aula permanente de Historia Social. VR se marca desde el principio una tarea: ofrecer a la población instrumentos de formación política para autorganizarse y autogestionarse al margen de las administraciones y del capitalismo, puesto que en las relaciones que se establecieron dentro nunca medió el dinero.