Informe sobre el hambre en el Mundo

Informe sobre el Hambre en el Mundo

hacia la «otra economía»

PNUD


Números redondos

El Tercer Mundo representa el 80% de la población mundial, con un 37% del PIB mundial, mientras los países avanzados representan el 20%, con el 63% del PIB mundial.

Los hambrientos en el mundo eran 848 millones en 2005; 923 en 2007; 1023 en 2009; 925 en 2010, y 870 en 2011.

La cantidad de personas con un patrimonio de mil millones de dólares o más, era de

497 en 2001, con un patrimonio de 1’5 billones de US$

1125 en 2007, con un patrimonio de 4’4 bill. US$

793 en 2008, con un patrimonio de 2’4 bill US$

1011 en 2009, con un patrimonio de 4’5 bill US$

1210 en 2011, con un patrimonio de 4’5 bill US$

Según estas cifras, sería suficiente aplicar un impuesto anual del 2% sobre el patrimonio de las 1.011 personas más ricas de 2009 para obtener, con creces, los 80.000 millones de dólares necesarios para garantizar en 10 años la atención a las necesidades fundamentales en todo el planeta. Lo cual demuestra que es una propuesta perfectamente realizable.

La cantidad de personas que viven en América Latina con menos de un dólar al día era de 41 millones en 1981, 43 millones en 1990, y sólo 28 millones en 2008.

Diez datos más

1) 870 millones de personas no tienen lo suficiente para comer. La cifra ha disminuido en 130 millones desde 1990, pero el ritmo de los avances han disminuido desde el 2008.

2) La gran mayoría de las personas con hambre (el 98%) vive en países en vías de desarrollo, en donde casi el 15% de la población está desnutrida.

3) Del total de personas con hambre en el mundo, alrededor de 563 millones viven en Asia y Oceanía, pero la tendencia es a la baja.

4) Las mujeres constituyen un poco más de la mitad de la población mundial, pero representan más del 60% de las personas con hambre en el mundo.

5) La desnutrición contribuye con la muerte de 2,6 millones de niños menores de 5 años, un tercio del total mundial.

6) En los países en desarrollo, uno de cada seis niños –casi 150 millones– tiene bajo peso.

7) Uno de cada cuatro niños en el mundo tiene retardo en el crecimiento; en los países en desarrollo la proporción puede aumentar a uno de cada tres.

8) El 80% de los niños con retardo en el crecimiento vive en 20 países.

9) Unos 66 millones de niños van a la escuela primaria con hambre en los países en vías de desarrollo, de los cuales, 23 millones están en África.

10) El PMA estima que se necesitan más de 3 mil millones de dólares al año para llevar alimentos a 66 millones de niños en edad escolar que sufren hambre.

¿Pero sirven los informes para algo?

A pesar de que los países poderosos son conscientes de la situación, son los líderes de las principales economías del mundo (G8), quienes realmente pueden hacer algo al respecto. Por ello no nos sorprende que la FAO sea cuestionada por su funcionamiento, algo que podemos trasladar a otras organizaciones; y que Gobierno del Reino Unido haya amenazado con recortar los fondos económicos que otorga a esta organización si no cambia su línea de trabajo y gestión.

El Informe sobre el Hambre en el Mundo 2011 (por cuestión de un diferendo metodológico la FAO no ha actualizado sus cifras del hambre en 2011) es otro más a añadir en la lista de informes presentados; no es que la información se cuestione, es que se da a conocer pero no se adoptan medidas.

Se habla del problema del cuerno de África, una de las regiones más pobres de la Tierra formada por Somalia, Yibuti, Etiopía y Eritrea, problema del que se habló en el Día Mundial de la Alimentación 2011 y en el que se destacó el incremento del número de personas que sufren pobreza extrema y de las posibles medidas que se pueden adoptar para reducir el efecto de la fluctuación del precio de los alimentos en los segmentos poblacionales más desfavorecidos.

Se dice que es una situación inaceptable, lo que se lleva años repitiendo; se apostilla que incluso logrando cumplir los objetivos del milenio, 600 millones de personas seguirán padeciendo hambre; se vuelve a hacer hincapié en la colaboración internacional y en que los países se impliquen más en solucionar el problema, de acuerdo, pero sin más informes, comisiones y demás papeleo que sigan dilapidando fondos que pueden salvar vidas.

Se invita a los países a que despilfarren menos alimentos. Otro informe del Instituto de Biotecnología y Alimentos SIK (Suecia) encargado por la FAO, destacaba que unos 1.300 millones de toneladas de alimentos se tiran a la basura, una cantidad que asusta y que debería replantear los sistemas productivos, ya que la pérdida de alimentos se produce en el momento en el que se inicia la producción agrícola, y en cada eslabón de la cadena se desperdicia, incluidos por supuesto los consumidores. Dichas pérdidas son especialmente importantes en los países industrializados: 1.300 millones de toneladas de alimentos que equivalen a los alimentos que se producen en el África subsahariana y que ayudarían significativamente a reducir el hambre en el mundo.

Nuevas políticas, educación y conciencia, inversiones en toda la cadena de valor, gestión sostenible de los recursos... son diferentes frentes los que hay que luchar por la seguridad alimentaria del futuro.

El hambre infantil

• Más del 70% de los 146 millones de niños menores de cinco años con bajo peso en el mundo viven en sólo 10 países, de los cuales más del la mitad están ubicados solamente en Asia del Sur.

• Cada año mueren unos 10,9 millones de niños menores de cinco años en los países en desarrollo. La desnutrición y las enfermedades relacionadas con el hambre son la causa del 60% de las muertes.

• Se estima que el costo de la desnutrición para el desarrollo económico nacional es de 20-30 mil millones de dólares por año.

• En los países en desarrollo, uno de cada cuatro niños –casi 146 millones– tienen bajo peso.

• Cada año, el PMA alimenta a más de 20 millones de niños con los programas de alimentación escolar en unos 70 países. En 2008, el PMA alimentó a un récord de 23 millones de niños.

Desnutrición

• Alrededor de 50 millones de personas padecen hambre en Latinoamérica y Caribe, lo que supone una disminución del 24,2% respecto a 1990, cuando eran 66 millones, según la FAO. Uno de cada diez latinos está en una situación de extrema pobreza, y América Latina sigue teniendo, a día de hoy, la peor distribución de riqueza del mundo, también según la FAO.

• La desnutrición contribuye con el 53% de las 9,7 millones de muertes al año de niños menores de cinco años en países en desarrollo.

• Cada año un millón de niños muere por falta de vitamina A .

• La deficiencia de hierro es la forma de desnutrición más común en todo el mundo, afectando a casi 2 mil millones de personas. Al erradicar la deficiencia de hierro se pueden mejorar los niveles nacionales de productividad hasta en un 20%.

• La deficiencia de hierro está minando el desarrollo mental de entre un 40-60% de los niños en los países en desarrollo

• La deficiencia de vitamina A afecta a aproximadamente el 25% los niños en edad pre-escolar de los países en desarrollo. Esta deficiencia está relacionada con la ceguera, la vulnerabilidad a enfermedades y a mayores tasas de mortalidad. Esto lleva a la muerte a cerca de 1,3 millones de niños cada año.

• La falta de yodo es la principal causa de retardo mental y daño cerebral. 1,9 mil millones de personas en el mundo están en riesgo de sufrir deficiencia de yodo, algo que puede prevenirse fácilmente con sólo adicionar yodo a la sal.

Perspectivas para el futuro

De momento el problema son los precios elevados de los alimentos y sus variaciones (generalmente al alza), lo que incrementa significativamente la inseguridad alimentaria a nivel mundial y especialmente en los países más desfavorecidos. El informe indica que:

- la demanda de los consumidores en los países con economías en rápido crecimiento aumentará,

- la población continúa creciendo, y si prosigue la expansión de los biocombustibles el sistema alimentario se verá sometido a demandas adicionales.

Alimentos y VIH/SIDA

• En los países más afectados, el VIH redujo la esperanza de vida en más de 20 años, desaceleró el crecimiento y aumentó la pobreza en los hogares. Solamente en África subsahariana, ha dejado huérfanos a casi 12 millones de niños menores de 18 años.

 

PNUD

Nueva York, EEUU